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Naturalista De Campo

Primavera aciaga

charca casi seca

Si bien este mes de Abril, la cosa ya pintaba mal en cuanto a precipitaciones caídas se refiere, habiendo sido este invierno de los más secos que se recuerdan en la zona centro. La cosa poco o nada ha mejorado finalmente.

Fue justo en la mitad de Abril cuando varios frentes cruzaron la península, y dejaron bastante agua. Ni de lejos para recuperar lo que no había caído, pero daba lugar a la esperanza de que el año se enderezase. De hecho, muchas charcas que estaban secas y de las que no se esperaba nada, se llenaron de agua y esos pocos días húmedos dieron opción a especies como el sapo corredor de reproducirse, viéndose puestas en los días posteriores.

charca en Abril
puesta de sapo corredor
Puesta de sapo corredor

Finalmente las últimas precipitaciones quedaron en un espejismo. Llegó la segunda quincena de Abril y el mes de Mayo, y unas temperaturas altísimas y un Sol de justicia que no ha dado tregua, salvando algún día aislado, han acabado con las esperanzas que se tenían de que el año mejorase.

Pasearse por las charcas más someras ha sido desde luego deprimente. Miles de larvas de sapo corredor, sapillo moteado, gallipato, y una larga lista de anfibios han visto truncadas sus opciones de reproducción en este 2019. Por lo que prácticamente se puede considerar que ha sido un año nulo para los anfibios en la zona,vamos, un año para olvidar.

charca casi seca
Charca repleta de larvas de sapo corredor casi seca
renacuajos en charca seca
Larvas de sapo corredor en una lámina de agua de menos de 1 cm

Si bien es normal que haya años de sequía, en los que los anfibios no se puedan reproducir apenas, compensados con años buenos. Estos animales tienen que enfrentarse a parte, sobre todo a las amenazas de carácter antrópico, que son las que realmente merman las poblaciones y las hacen desaparecer, de ahí que los anfibios estén en regresión en todo el planeta.